Sal de tu zona de confort

zona de confort

Lo que te voy a contar hoy probablemente pueda llegar a molestarte un poco. Si esto llegase a ocurrir, no pienso pedirte perdón por ello. ¡Prefiero enviarte mucha fuerza para lo que va a venir!

¿Alguna vez has oído hablar de la zona de confort? Si nunca has oído hablar de ella, te animo a que te quedes porque seguro que este post te va a ayudar a mejorar. Si ya has oído hablar de ella, leyendo este post podrás refrescar la memoria y tomar nuevas acciones.

Como su propio nombre indica, la zona de confort todo aquello que hace que no te sientas incómodo, ni más ni menos. Es no arriesgarse, no hacer nada nuevo, sentir que dominas todo lo que haces (porque estás haciendo lo mismo de siempre). En definitiva, implica no realizar ningún esfuerzo adicional en tu día a día.

¿Sabes qué? Estoy pensando… ¿cómo te puedo hablar de zona de confort si escribiendo este post no estoy saliendo yo de la mía? No te estoy hablando como de verdad quiero hacerlo, sino que lo estoy haciendo como podría hacerlo cualquier blog convencional. ¿Qué valor añadido te puedo aportar?

Mira, la zona de confort es la leche, ¿para qué nos vamos a engañar? Es como estar todo el día en casa con el pijama puesto. Te sientes a gusto, cómodo, nada ni nadie te molesta, ves la tele, lees un poco, comes cuando te apetece…y a dormir. ¿Quién no ha pasado un día así y se ha sentido genial?

El problema viene cuando llevas así muchos días. El primer día mola, el segundo también, el tercero un poco menos, y el cuarto te estás subiendo por las paredes (si tienes una mínima ambición y inquietud en la vida). Podríamos decir pues, que la zona de confort es como estar siempre en el salón de tu casa con el pijama puesto o, al menos, así la entiendo yo. Y… ¿quién quiere estar encerrado toda la vida en el salón de su casa?

Si quieres que te pasen grandes cosas, tienes que salir y esforzarte. Es que no te queda otra si quieres salir de ella… Si no corres, corre; si ya corres, corre distinto a como lo haces habitualmente; si no lees, lee; si ya lees, lee libros distintos. De verdad, ¿no te aburre hacer siempre lo mismo?

Para crear cambio en tu vida y mejorarla, no es necesario proponerte correr una maratón en una semana o aprender un idioma en un mes. Muchas veces no mejoramos porque queremos hacerlo de tres formas (las tres equivocadas): demasiado rápido, demasiado grande y en demasiados aspectos a la vez.

Si empezamos poco a poco, y focalizando nuestros esfuerzos en sólo 2 o 3 cosas hasta que consigamos interiorizarlas, seguro que conseguimos mucho más de lo que imaginamos.

Te pongo un ejemplo de cómo puedes hacerlo:

-Qué quiero mejorar y que me cuesta mucho trabajo: mi capacidad de escucha; qué voy a hacer hoy para ello: esforzarme por escuchar (no oír) más y mejor a todas las personas con las que hable hoy.

-Qué quiero mejorar y que me cuesta mucho trabajo: mi inglés; qué voy a hacer hoy para conseguirlo: aprender 5 palabras en inglés del diccionario y ver un capítulo con subtítulos en inglés de Juego de Tronos (o Breaking Bad) 😉

Estos dos ejemplos son tan buenos o tan malos como cualquier otro. Tu zona de confort está en todos sitios: correr, tocar un instrumento o cocinar. La idea que quiero que interiorices es que pequeños cambios al día mantenidos en el tiempo consiguen un cambio permanente.

Y eso ya sabes lo que significa: que cuando el cambio que has creado ya no sea cambio sino permanencia…¡vuelves a estar en tu zona de confort!

Te dejo con una frase que leí una vez y que debo reconocer no entendía hasta que oí hablar de la zona de confort: “Cuando todo te vaya bien, cambia algo”.

Y también te recomiendo que veas este video que explica súper bien lo que es la zona de confort:

 1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1 votes, average: 5,00 out of 5)

Loading...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *